Fondos Marinos de Jávea – Scuba Xàbia (Jávea)

Fondos Marinos

Los fondos marinos de Xàbia son un fiel reflejo de la variada topografía de su costa (acantilados, islas, escollos, playas, calas). Ello unido a la alta calidad y transparencia de sus aguas, hacen de este enclave del Mediterráneo un excelente lugar para la práctica del buceo en apnea y con botellas.

Comunidades de fondos rocosos

Los fondos rocosos son los de mayor belleza paisajística, debido a los cambiantes perfiles de su topografía y recubiertos en su totalidad por organismos, con las extrañas formas y colores de los animales sésiles o fijos. Por ello, al ser calizas y areniscas (‘tosca’), las rocas predominantes en Xàbia, facultan una elevada variedad de hábitats (lajas, grietas, bloques, extraplomos, paredes verticales, cuevas…) donde se implantan comunidades de organismos diferentes en función de la luz, hidrodinamismo y sedimentación con sus organismos asociados.

Con una simple máscara, tubo y aletas, y sin hacer mucho esfuerzo en apnea o a pulmón, podemos disfrutar de la diversidad de fondos que nos proporciona la costa de Xàbia entre 0 y 2m de profundidad. Aquí encontramos los ‘bosques de algas pardas’ (Cystoseira, Sargassum, Dictyota), en superficies horizontales con un color predominante amarillo-parduzco; así como el alga verde ‘sombrilla japonesa’ (Acetabularia), durante los meses cálidos. Entre ellas observaremos erizos (Arbacia, Paracentrotus) y esponjas de color crema y negro (Ircinia, Sarcotragus). Una amplia variedad de peces nos observarán, entre ellos espáridos (sargo, vedriada), lábridos (fadrí, tordos), serránidos (vaca, meros juveniles), góbidos, blénidos, mugílidos (mujoles, lisas), llobarros o lubinas y la negra ‘castañuela’ (Chromis chromis).

En paredes verticales, grietas y extraplomos, con menor iluminación, las algas dominantes son rojas (Corallina, Peysonnelia) y verdes (Flavellia, Halimeda), cambiando las esponjas a colores blancos, rojos y amarillos. Entre los peces, la corva y el reyezuelo están presentes.

Ya con botellas, estos paisajes se continúan en profundidad hasta unos 18m, donde las algas pardas fotófilas (‘amantes de la luz’) dan paso a las verdes y rojas esciáfilas (‘amantes de la penumbra’), debido a la absorción de la luz por el agua. Los animales fijos se van haciendo más frecuentes, particularmente las esponjas con su variada coloración (roja, amarilla, parda, negra) y las gorgonias blancas (Eunicella singularis).

Entre la fauna móvil, encontramos el erizo violeta (Sphaerechinus), la estrella de mar roja (Echinaster) y la estrella común (Marthasterias).

También, y a favor de las cuevas, grietas y extraplomos, encontramos la comunidad ‘coralígena’, con la predominancia de animales fijos y las algas calcáreas (Lithophyllum, Mesophyllum). Aparte de las esponjas, aparece la anémona colonial amarilla ( ), las madréporas (Madracis, Polycyathus), los briozoos ‘falso coral’ (Myriapora) y el ‘encaje de Venus’ (Reteporella), y la ascidia roja (Halocynthia).

En zonas más oscuras, las algas desaparecen, dando paso a la comunidad de cuevas y la luz de la linterna nos descubrirá un abigarrado cuadro multicolor de esponjas, madréporas y briozoos.

La comunidad ‘coralígena’ se hace dominante en superficies horizontales a partir de los 30m de profundidad, siendo las esponjas amarillas (Axinella), naranja (Agelas), roja (Crambe) y violácea (Petrosia) muy frecuentes; esta última con la ‘vaquita suiza’ (Peltodoris), ramoneando su superficie. Las gorgonias o ‘abanicos de mar’ también son frecuentes, entre ellas, la blanca (Eunicella), naranja (Leptogorgia) y amarilla (Paramuricea), junto con la anémona colonial amarilla; los briozoos ‘astas de ciervo’ (Smittina, Porella), junto con el falso coral y el ‘encaje de Venus’; y la ascidia roja. Entre la fauna móvil, podremos observar grandes crustáceos como la langosta, el bogavante y la gran cigarra (Scyllarides) y pequeñas cigarras de mar (Scyllarus); los erizos violeta y la estrella roja; y destacar la abundancia de las hermosas babosas de mar o nudibranquios (como la ‘vaquita suiza’).

Entre los peces, podemos encontrar el dentón (Dentex), el pargo (Pagrus), los serranos (Serranus cabrilla), la brótola de roca (Phycis phycis), los ’tres colas o alfonsiños’ (Anthias antias), meros, morenas, congrios, etc.

Comunidades de fondos blandos o móviles

Los fondos blandos, llamados así por estar constituidos por sedimentos (cantos, grava, arena o fango), presentan a simple vista un aspecto monótono y empobrecido (se les conoce como ‘desiertos marinos’), a simple vista no hay apenas especies que viven sobre el sedimento, siendo la fauna enterrada la predominante. Sin embargo, entre 0 y 25m, donde la luz llega con suficiente intensidad, pueden estar dominados por vegetales, sea el alga verde ‘fulla de llimoner’ (Caulerpa prolifera), o las plantas marinas (con flores y frutos), conocidas como ‘algueros’ (Posidonia oceanica) y ‘gramín’ (Cymodocea nodosa), formando praderas o ‘céspedes’ de color verde.

Estos fondos blandos dominados por vegetales consolidan el substrato y crean hábitats característicos donde muchas especies encuentran refugio, alimento y/o zona de cría (p.e. peces, crustáceos, cefalópodos). Entre ellos, destacan la Posidonia, donde podemos observar dos estratos diferentes: 1) foliar, con especies fotófilas efímeras que viven en las hojas; y 2) rizomas, con especies esciáfilas más longevas y propias de sustratos rocosos.

Conviene destacar que la ‘nacra’ (Pinna nobilis), uno de los mayores bivalvos del Planeta, encuentra en la pradera de Posidonia su hábitat característico.

Acuérdate amigo/a buceador/a que eres un visitante privilegiado de este maravilloso y frágil mundo submarino, sigue el decálogo del buceo responsable, lleva siempre una boya de señalización si buceas en apnea; y evita fondear sobre la Posidonia.

Respeta este mundo delicado y frágil para que las generaciones futuras puedan seguir disfrutando como tú lo haces ahora.